Los costos dependen del protocolo, del centro, del tipo de atención y de las reglas aplicables. No asumas que “todo es gratis” ni que necesariamente tendrás que pagar.
Separa dos tipos de costos
- Costos propios de la investigación: procedimientos o intervenciones realizados específicamente por el protocolo.
- Atención habitual: consultas, estudios o tratamientos que podrían formar parte de tu atención normal aunque no estuvieras en el ensayo.
Otros gastos posibles
Transporte, estacionamiento, hospedaje, alimentación, cuidado de familiares o tiempo fuera del trabajo pueden importar aunque no sean costos médicos directos.
Antes de consentir
Pide al centro que explique por escrito qué paga el estudio, qué podría corresponderte a ti, si hay reembolsos y cómo se manejan gastos inesperados. En México, confirma además que el protocolo y la sede correspondan a información regulatoria verificable.
Alcance: esta información es educativa. No determina si debes participar ni si eres elegible para un estudio específico.